domingo, 21 de abril de 2013

Apelaciones

Existe una gran variedad de falacias llamadas "apelación a el/la...". Todas estas apelan a algo diferente de la razón para convencer. Algunas de estas no son necesariamente malas o engañosas, simplemente son falacias porque no son argumentos lógicos que sirvan para conectar la premisa y la conclusión. Aquí una lista de las más comunes.

Apelación a la autoridad: "Tengo autoridad, luego tengo razón". Por supuesto que un médico tiene mucha más autoridad para hablar de medicina que, digamos, un estudiante de secundaria. Pero la autoridad no transforma todo lo que dice el primero en verdad, ni evita que mienta. Hay variaciones, por ejemplo apelar a la autoridad de una figura que es experta en cierto campo que no es el mismo en el que se discute, o apelar al conocimiento popular "todo el mundo sabe que...".

Apelación a las emociones: Generar alguna emoción en la otra parte para alterar su toma de decisiones. Por ejemplo, se puede pintar un cuadro muy detallado de un criminal para generar empatía con él y que se le aplique una pena menor a la que usualmente se le daría. Del mismo modo, se puede hacer con la víctima para conseguir una pena mayor para el acusado. Funciona con cualquier emoción que afecte nuestra toma de decisiones, como la pena, el miedo, el coraje, la alegría, etc.

Apelación a la ignorancia: Decir que algo es verdad porque no se ha demostrado que sea falso, o que es falso porque no se ha demostrado que sea verdadero. Se usa en la forma "no puedes demostrar que estoy equivocado", para defender una proposición que no ha sido demostrada como verdadera.

Apelación a la incredulidad: Concluir que algo es falso porque es poco probable (o poco creíble), cuando en realidad las cosas improbables ocurren todo el tiempo. Por ejemplo, es poco probable que una persona dada se gane la lotería, pero es muy probable que alguien se la gane.

Apelación a la naturaleza: Usar la falacia naturalista para argumentar que aquello que proviene de la naturaleza es mejor que lo artificial, en algún sentido.

Apelación al ridículo: Presentar un argumento de forma burlona para que parezca absurdo. Este es muy común entre gente que pretende desacreditar teorías científicas serias a pesar de no saber nada en el tema. Los blancos más comunes son las teoría del Big Bang y la evolución biológica. Es un componente usual de la falacia del hombre de paja.

Aapelación a la tradición: "Siempre hemos hecho las cosas así, de modo que no vamos a cambiar". Aunque algo se haga tradicionalmente de una manera, no quiere decir que un cambio no pueda ser la mejor opción desde un punto de vista objetivo.

La mejor forma de combatir cualquiera de estas es simplemente aprender a reconocerlas y rechazarlas hasta que se provea de evidencia concreta o un argumento lógico real, dependiendo del caso. Una postura válida siempre tendrá bases más sólidas que un conjunto de falacias de apelación.

4 comentarios:

  1. Excelente exposición de las falacias, la lista sería interminable, pero es loable esta labor de exposición de las falacias.

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  2. Gran recopilación y felicidades por el Blog. Hay muchos políticos (de todos los colores) que se sirven de estas falacias, consciente o inconscientemente, para argumentar sus "programas" sin detallar los contenidos reales, sólo y exclusivamente para reunir más votos

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  3. Y cuando uno denuncia de una injusticia de nuestro 2016, y la respuesta del ente responsable (o sus comentaristas afectos) de atender el caso, responden es retrotrayéndose situaciones del pasado para explicar o justificar o minimizar el hecho en el presente,¿como se le puede denominar?

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